No es la primera vez que me pasa. Con esta van tres y no es ni mucho menos agradable. ¿Me habré equivocado? ¿O es que el destino es así de caprichoso e hijo de puta?
La primera, la menos dolorosa fue hace seis años. Es la que menos recuerdo, quizá porque la madurez me abrió los ojos y las heridas para la siguiente.
La segunda fue hace apenas dos años, aun tengo las cicatrices, dolorosas y ardientes en mi piel. Cierro los ojos y sigo viéndolo, quiero dejar de recordarlo, pero algo me lo impide, una y otra vez, recordando la misma noche mientras mi corazón se estrangula.
Y la tercera... aun no hay heridas, es la actualidad, pero ¿las habrá alguna vez? Sigo pensando que quizá me equivoque, que estoy confundiendo términos, o vete tu a saber que es lo que pasa por mi cabeza. Tengo miedo, tengo miedo a equivocarme y perder más de lo que hay en juego. Pero no puedo controlarlo, simplemente está ahí y no puedo negarlo.
No se si estoy confundido, o lo tengo todo demasiado claro, es... extraño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario