sábado, 26 de junio de 2010

Enciendo el mechero y observo la llama bailar, mientras imagino que será de mi dentro de 3 meses.

Se hace complicado, pensar como todo puede cambiar tanto en tan poco tiempo. Abandonar mi casa, dejar atrás a familia y conocidos, y tener el valor de no girarme, conocer donde está mi sitio.

Nunca imaginé que sería tan complicado, siempre he tenido ganas de irme, de dejarlo todo y vivir la vida como yo quiero. Pero cuanto más se acerca más veo lo complicado que es en realidad.

¿Me echaré atrás? No, por supuesto que no. Afrontar los cambios, para bien, por duros que parezcan.



Nueva vida, sueño próximo y nueva gente importante a la que conocer, aunque día sí y día no, me replantee si nací para estar solo.

jueves, 24 de junio de 2010

¿Que te pasa?

Me lo preguntan día sí y día también. "Nada" respondo, como siempre, día sí y día también.

¿Que te pasa? Me gustaría responder. "Todo" y comenzar a hablar y hablar de mis temores, de mis miedos. Pero no, no pasa "Nada".

Comienzo mirando unas fotos. No puedo sostener la mirada sin que se me salten las lágrimas.

Continuo mirando en el baúl de recuerdos perdidos. Una pulsera, una nota, un billete de metro, una entrada a un concierto, una llave... a veces me dan ganas de quemarlo todo, pero no tengo el valor de carbonizar mis recuerdos.

Nada... nada... nada... TODO, me pasa TODO a la vez, en un segundo.



Soy demasiado inocente...

miércoles, 23 de junio de 2010

Luchador... vencido.

El otro día me dijeron que era un luchador. Hoy he vuelto a perder.

He pasado por pocos momentos como estos. No le veo sentido a lo importante. No tengo ganas de nada. Miro a mi alrededor y pienso en que coño me he equivocado. Siempre he pensado que la gente recibe lo que se merece. Entonces yo debí hacerlo muy mal en otra vida, porque no me lo explico.

Estoy cansado. Me han vuelto a abandonar. No dispongo de amigos de verdad al alcance de la mano, ni para ir a tomar unas copas. Todo lo que quiero dice NO.Y yo grito BASTA, pero nadie me escucha, porque ha nadie le interesa lo que digo.

Las cosas no han cambiado, sigo siendo el mismo de siempre, apartado, y necesitado de gente. Gente que no se acerca.


Alambre en la boca, y cerrar fuerte.

Cierro los ojos. Cuento hasta tres. Hoy no quiero despertar.

Cansado... abrázame.

Cuando las piernas ya no responden
Cuando cansa caminar hasta la cama después de un día duro.
Cuando se clavan agujas en el cuerpo pidiendo un descanso urgente.
Cuando piensas en el sueño, y sabes que será uno de los mejores en mucho tiempo.

Cuando todo se junta para que digas, menudo día de mierda, es cuando mejor me encuentro.



Y ahora digo, abrázame, sin palabras previas, sin peticiones, sin gestos. Solo un abrazo.




sábado, 19 de junio de 2010

Porque hoy...

Arriba, abajo. La montaña rusa sentimental del día a día.
Hoy soy feliz. Ya no.
Hoy te quiero. Hoy te odio. Hoy me odio a mi mismo.
Lo tengo todo. Y ya no tengo nada.
Me siento torpe, grande. Ahora soy ágil y pequeño.
Hoy va a ser un buen día. Al final no lo fue.
Hoy subo, doy vueltas y vuelvo a caer.
Hoy...

Porque los sentimientos nos juegan malas pasadas, nos hacen creer y ver cosas que queremos o que esperamos ver. Debo encontrar un equilibrio, la recta de la montaña rusa donde somos conscientes de las verdades y distinguimos los esperanzas de realidad.



Porque hoy... y ayer.... y el otro... no dejo de dar vueltas, vueltas y vueltas...

miércoles, 16 de junio de 2010

Broken steel

Rabia conmigo mismo.
Me quito la venda de los ojos, la realidad: No me gusta.
Paredes oscuras, la luna no ilumina esta noche.
Cuento, uno, dos, tres... cuatro veces.
Ya basta.
¿En que me he equivocado?
Nadie responde.
¿Que me queda?
Un sueño difuminado por lágrimas.
¿Que vas a hacer?
Luchar, aunque duela, ¿que si no?

martes, 15 de junio de 2010

Impotencia, desesperación.

Me siento inútil.
Lo intento, lo intento una y otra vez y no lo consigo.
Mi brazo ya no se alarga más.


Lo vuelvo a intentar. Necesito un manual.

La impotencia de ser incapaz de ayudar a alguien.

lunes, 14 de junio de 2010

Amaneceres

Hoy veo amanecer.

Hacía tiempo que no lo hacía. Veo la luz por las rendijas de la persiana, oigo a los pájaros cantar y a los insectos callar. Me pesan ligeramente los párpados pero no debo dormir, aun no. Hay cosas más importantes que unas horas más de sueño.

La música me acompaña de fondo, como mi compañera inquebrantable durante todos estos años. El día que me falle, estaré bien jodido.

Alargo la mano a la mochila y comienzo a preparar las cosas, toallas, deportivas, mudas limpias... me esperan varios kilómetros por correr.

Los resultados me dan un empujón, me animan a continuar, a no rendirme y a seguir demostrando, a mi mismo, y a los que dudan de mi, que sí puedo hacerlo. No quiero una mano amiga que tire de mi, es algo que voy a hacer solo. Dudad mientras podais, porque os encontrareis con un zapatazo en la boca.

Esa presión en el pecho vuelve a aparecer, sigue y sigue empujando, intentando sacar algo de dentro. Me gustaría gritar, deterlo todo un momento y observar a mi alrededor. Vida puta, no te he pagado para esto.

Me tambaleo a veces, pero nunca pierdo el equilibrio, y si lo hiciera, tengo a unas manos en las que confio listas para ponerme en pie y animarme a seguir.


Yo lucharé por lo que quiero, por lo que creo. Tu lucha por tus motivos, pero lucha. Conozco a varios heroes anónimos, espero poder llegar a serlo un día.

domingo, 13 de junio de 2010

Hoy...

... no ha sido un buen día.

De nuevo esa sensación extraña me ha invadido el pecho todo el día, me tumbo en el suelo, cierro los ojos y no me siento yo mismo.

Pero algo me acabó de arreglar la noche. Meses preparándome para unas pruebas no muy complicadas. Nunca he seguido mi progeso, simplemente entrenaba. Esta noche me he propuesto comprobar los resultado, y me he dado cuenta que además de superar mi nivel para acceder, he superado el más alto, puedo optar por cualquier plaza que se me antoje y en las que mis escasas capacidades académicas no sean un obstáculo.

Tengo ganas de saltar, de gritar y golpearme la frente para ver si es cierto.



Solo queda mejorar en lo que se pueda, mantener y esperar... como odio esperar.

sábado, 12 de junio de 2010

Oveja negra.

A veces, me siento la oveja negra, la excepción dentro de mi gente. Tan diferente de los demás, tan... único.

Nunca me entendieron, siempre era el "raro" por querer ver las cosas de otra forma. Y me fui apartando, poco a poco.

Así acabé, solo, separado del resto. No me arrepiento, aun no me he arrepentido completamente de ninguna de mis decisiones, solo las replanteo.



Alejado, feliz a ratos, sonreir y llorar.

jueves, 10 de junio de 2010

Mood

A veces no estamos de humor, quizá no haya un porque, simplemente no nos apetece escuchar ni hablar con nadie. Hoy ha sido una de esas tardes.

Y parece sorprendente, como un simple recuerdo, una simple canción o una sencilla frase lo cambia todo. ¿Porque fruncir el ceño más de lo necesario? Las cejas no van a juntarse más de lo que ya están.

Por esos días en los que el mal humor nos invade y antes de que acabe, abrimos los ojos y decimos:

-"Mierda, porque desaprovechar el día con este humor"



Un sonrisa cuesta más que un ceño enfurruñado. No me gustan las cosas fáciles.

miércoles, 9 de junio de 2010

Eternidad

Cuando con más ganas esperas algo, más tarda en llegar. Los días de examenes se acercaban de manera vertiginosa, mientras que las vacaciones parecían llevar otro paso completamente diferente. Maldito subsconsciente.

Nunca vivimos el tiempo en su estado "natural", siempre, depende del entorno y de nuestras emociones pasa más deprisa o más despacio, ¿como será un día de 24 horas "estándar"?

Estos últimos meses, en el trabajo, se me han pasado bastante rápido, la verdad. Antes de darme cuenta ya habían pasado tres meses, sin embargo, los dos meses siguientes están siendo eternos. Pero aun no he descubierto una forma de acelerar el tiempo así que... habrá que tener paciencia y seguir mordiéndose las uñas.



Eternidad, eso me parecen estos 60 días.

lunes, 7 de junio de 2010

¿Soledad? No, gracias.

Porque a veces nos sentimos solos. Aunque sepamos que no lo estamos, pero creerlo o no es decisión nuestra. La soledad no tiene porque ser mala, nos da otros puntos de vista, y muchos ratos para pensar.

Pero diferenciar el sentimiento de soledad, con la soledad como sustantivo es muy importante y depende de nosotros. Me he sentido solo muchas, muchas veces, pero nunca he olvidado a la gente que tenía, aunque sea lejos, a kilómetros y kilómetros, sabía que estaban ahí, y esa es la esencia de la compañía.

Aparta el sustantivo, y aprende a aceptar el sentimiento.



Vivo a tu lado, aunque no esté contigo. Vivo contigo, aunque no esté a tu lado.

domingo, 6 de junio de 2010

Calm... calm down.

Una bomba. Eso es lo que era. Una bomba de relojería con un temporizador invisible que tarde o temprano explotaría, cargado de sentimientos y recuerdos, en lugar de pólvora y clavos.

Exploté una vez, y volví a cargarme poco a poco. Con ayuda esta vez arranqué la mecha con los dedos y soplé, soplé muy fuerte.

Me siento descargado y desarmado, pero más fuerte que nunca.

Seguiré cargandome, una y otra vez. Ahora cuento con ayuda para desarmarme y que no vuelva a pasar por la situación de hace algo más de dos años.



Oigo el tic tac intermitente, pero ahora el latir de un corazón renovado oculta su sonido.

viernes, 4 de junio de 2010

Déjà vécu

Otra vez la misma sensación, ya he pasado por esto antes, al menos una vez. Me hace sentir cansado sin motivo y el pecho parece presionar más que de costumbre.

Déjà vu, me pregunto porque no me pasará más veces con algo agradable, lo he sentido muchas veces, en situaciones cuotidianas sin importancia, y otras pocas como ahora en momentos más importantes. ¿Será el final esta vez diferente? O quizá acabe alejándome como las otras veces. Creo que esta vez es diferente.


Esto... ya lo he vivido.

jueves, 3 de junio de 2010

Till I collapse. Promesas.

Hoy ha sido una mañana movida. Mucho ejercicio, he corrido kilómetros y kilómetros, nunca había corrido tanto como hoy, me siendo exhausto y renovado a la vez por superar un límite que no era mas que una falsa ilusión, el verdadero aun está muy lejos. Y unos billetes que guardo con ilusión en mi cartera, unos billetes muy importantes para mi.

Pero no descansaré, no pararé hasta conseguir lo que me prometí a mi mismo y a otra persona.

No soy de hacer promesas, no me gusta prometer nada que no sea capaz de cumplir. Hoy en día las palabras: "Te le prometo" se usan con demasiada facilidad, sin darle importancia, pero para mi son de oro. Por eso, actualmente solo tengo dos promesas en mi vida, una es para mi y otra es para alguien importante.

La mía la hice hace ya bastantes meses, y aunque me haya costado empezar, la cumpliré. Los primeros pasos ya los he ido dando todo este tiempo, y hoy he dado otro paso de gigante. He rellenado la solicitud de las Fuerzas Armadas. Ahora solo cabe esperar a unas convocatorias que nunca llegan, no me estan poniendo las cosas fáciles ni la crisis que nos afecta a todos incluido a mi sueño, ni la inútil de la ministra de Defensa.

Pero una promesa, es una promesa.

En la segunda, también he dado el primer paso, en mis manos tengo dos billetes ida y vuelta, aunque el segundo no lo miro demasiado.

Y seguiré, seguiré luchando y cumpliendo mi palabra hasta que mi mente y no mi cuerpo diga: "Basta" y me colapse. Con suerte, nunca llegará este día.




Seguiré luchando Till I Collapse.

miércoles, 2 de junio de 2010

Abrazos renovadores.

Hoy me he quedado dormido, no he podido ir a donde tenía que ir, gimnasio, estación de trenes... incluso me estaba esperando alguien. Sin embargo no estoy cabreado ni me siento culpable, de hecho casi me he alegrado de haberme quedado dormido.

Alegrado por el motivo, por una larga y tendida conversación, porque después de tanto tiempo alguien me ha escuchado, porque ha sido la unica vez en mi vida que he sido capaz de hablar con sinceridad. Los minutos pasaban volando y yo quería retenerlos, quería seguir más tiempo en una situación que nunca había vivido, en la que dos personas son capaces de confiar plenamente.

Confianza... la he perdido demasiadas veces... y la han perdido en mi, no voy a echarme flores, yo también la he cagado, y mucho. Tardas tiempo, mucho tiempo en conseguirla, en retenerla en tu pecho, y de pronto un día se esfuma, a una simple frase, o un simple acto ajeno. Y por eso, cuando recuerdo la confianza que he perdido en 3 personas en concreto, me levanto y grito: QUE OS JODAN.


Hoy he recuperado confianza en mi mismo pero sobretodo en otra persona. Alguien a quien le debo muchos abrazos cálidos.

Vueltas y más vueltas.

Hacía tiempo que no me pasaba, intentar dormir, acostarte con sueño, tumbarte, relajarte, cerrar los ojos... y nada. Vueltas, una detrás de otra, el sudor empieza a acumularse en el cuello y en la espalda, pero nada más. En cada giro más despejado, todo menos los pensamientos que no dejan de incordiarme, ¿no tienen otro momento?

Lo intento de nuevo, me levanto y camino un poco, me tumbo y parece que... no, tampoco. Desisto. Me siento frente al ordenador, enciendo un cigarro y escribo. Lo único que parece que me tranquiliza últimamente

La cabeza sigue dando vueltas al compás del bajo de los auriculares, música, siempre fiel cuando la he necesitado.

Un par de conversaciones esporádicas esperando que los párpados se cansen, pero parece que no hay forma, estoy cansado de estar cansado.

Y los pensamientos... ahí siguen, dando vueltas, una y otra vez a lo mismo - Estúpido - me digo a mi mismo, olvídalo al menos de momento, pero soy incapaz de controlarlos, me cago en....



Sábanas arrugadas, pies descalzos y la cabeza como un bombo.

Sin dudas, estúpido.

Así me siento últimamente, estúpido, por dejarme llevar a algo que no debería, quizá es que simplemente no pueda evitarlo. Pero está claro, no tengo dudas.



¿Será esta la tercera cicatriz? En que marrones me meto...

PD: Menuda foto más emo habré buscado...

martes, 1 de junio de 2010

Sin miedo.

"And I just can't keep living this way
So starting today, I'm breaking out of this cage
I'm standing up, Imma face my demons
I'm manning up, Imma hold my ground
I've had enough, now I'm so fed up
Time to put my life back together right now"

Esta debería haber sido una de las primeras entradas, pero nunca es demasiado tarde. El momento en el que abrí los ojos, vi mi situación, y no me gustó. Cuando en el que decidí que era el momento y el lugar para dejar atrás la, hasta el momento, peor época de mi vida para empezar a vivirla como yo quería, bajo mis propias reglas.

Nunca es demasiado tarde para darse cuenta de los errores, nunca es demasiado tarde para solucionarlos e intentar cambiar aquello que no te gusta. Pero intentarlo nunca es suficiente, tan solo es el comienzo. Nadie intentó cambiar nada sin estar convencido de que podía hacerlo. Hasta la tarea más complicada ha de empezar con ese intento, ese primer paso, pero después del uno, viene el dos.

Luchar por el cambio es necesario, ¿de que sirve intentar algo sin ponerle todas las ganas? Para nada.

Ganas, fuerza de voluntad, valentía, empeño, como quieras llamarlo, yo lo llamo "lucha". La lucha personal en la que todos nos vemos involucrados sin quererlo. La batalla por mantener el timón firme de tu propia existencia, el sujetar la dirección hacia tus propias decisiones y pretensiones, es demasiado fácil dejarse llevar por la corriente que nos rodea, dejar que el barco de tumbos de un lado a otro, todo es más fácil así.

Pero ¿quien dijo que nos gustan las cosas fáciles? Los retos, las metas y los obstáculos son lo que merece la pena, los contratiempos y las dificultades para conseguir lo que quieres, con ello el resultado final es mucho más placentero. Ser el único corredor en una carrera y quedar primero no tiene ningún mérito, superar las zancadillas y los malos recodos hacen que al final, merezca el esfuerzo.

La mochila en la espalda, el peso de toda una mala vida pasada es la carga que deberé soportar mucho tiempo, pero poco a poco, los hombros se acostumbran al peso, ya apenas la noto.

Sin miedo, sin descanso, sin importar los contratiempos, frío o calor, seguiré caminando.








Y cuando necesito recordar, echo mano a mi cartera, cojo una nota y la leo varias veces. Prometo que algún día se la dejaré leer a alguien que merezca compartir mi carga. Hasta entonces el peso es mío.