miércoles, 22 de septiembre de 2010

Tailor

Como una musa que inspira.
No bellos relatos ni paisajes de ensueño.
Tan solo tristeza, soledad y angustia ajena.
Aprendí que consolar solo es un parche.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Chronology

A veces creo que me equivoqué de época,
que debía haber nacido hace 70 años,
y que por alguna extraña razón me demoré.

Me paro a pensar y a observar.
Intento entender porqué rechazo mis principios,
Porqué estando tan convencido de X,
Me comporto como Y.

A veces solo sueño con que todo estalle,
para así sentirme a gusto rodeado de dolor,
del mío más que el de nadie,
no soporto ver sufrir a los demás.

Y aun así me sorprendo cada día,
cuando me miro al espejo y observo esa mirada,
una mirada triste, pero decidida a la vez,
la mirada del que no tiene nada que perder.



Nunca rompo una promesa, ya he roto demasiadas en otra vida.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Train parte 2

Sentado en un banco y viendo a la gente pasar.
Prisas, ajetreos, maletas, ruedas, el toc-toc-toc al rodar sobre el suelo.

Me siento como un hombre, normal, que sentado observa a la gente.
La ve todos los días desde la misma perspectiva.
Ve como evolucionan, como se relacionan, como mejoran o empeoran.
Ve el pasado, el presente y parcialmente el futuro.

Pero él... él parece no cambiar.
Para apreciar el cambio necesita que alguien le observe.
Alguien que le preste atención día tras día y lo compruebe.
Pero si no lo hace nadie... ¿Cambia?


martes, 7 de septiembre de 2010

Feeling

A veces solo necesitas tumbarte a solas, con un ritmo de fondo, de lo que sea que te guste.
Cerrar los ojos y disfrutar,
Olvidarte por un momento de lo que no te gusta y pensar en lo que sí lo hace.
Mirar al futuro cercano, o lejano, y seguir creyendo que es posible.
Poder decir que no te arrepientes de nada importante en la vida,
aunque las cosas no salgan como hayas querido.

Y así, levantarte, escribir algo, y abstraerte otro rato, antes de volver a la realidad.
A la lucha de cada día.


viernes, 3 de septiembre de 2010

Lo intento, lo intento, sabes que lo intento.

Vivo en un mundo de hipocresía y yo soy su máximo exponente.
Cuando recibes lo que te mereces, si no das nada, no recibes nada.
Tengo mis problemas y los intento solucionar.
Acepto mis problemas y mis errores y los soluciono, o los dejo pasar.


Cuando conoces gente, estrechas lazos, y de pronto, de un día para otro, desapareces...
Vaya mierda de persona que debo ser.
Luego intento recuperar lo perdido, pero tengo miedo.
¿Que pensarán? ¿Porque lo he hecho? No yo mismo lo se.


Y intento, lo intento, lo intento, lo intento.
Sabes que lo intento, lo intento, lo intento.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Erizo

Sentado en un estado de abstracción completa,
Con la mente separada del cuerpo,
Inspiración nula, cuanta menos hay más ganas de esforzarme tengo,
He desgastado la goma, y he marcado mucho papel.
Las personas... no las comprendo, a veces, no me comprendo ni a mi mismo,
¿Que es real? ¿Que es un sueño?
A veces deseo salir, terminar con todo, solo para poder comprobar si esto es todo,
Si no hay nada más aparte de la incolora realidad que me rodea,
Pero, ¿Es eso que veo real?
O no es más que una proyección de mis miedos?
Los miedos y temores se apoderan de todo y cuesta hasta respirar
No encuentro el consuelo en la compañía cercana,
Quizá simplemente no me he acercado lo suficiente,
Cuando terminará todo esto, o en su defecto, cuando cambiará,
Cuando lo conseguiré cambiar, esta siquiera a mi alcance el cambiarlo?
Creo que si, que es posible, lo he intentado y lo sigo haciendo, pero sin ningún resultado,
Seguiré intentándolo hasta que todo diga basta.

El erizo, intento acercarme a las personas, pero tengo miedo de que, acercándome demasiado me hagan daño, y yo se lo haga a ellas. Por eso me alejo, hablo a voces y no entiendo lo que me dicen.

Party

Tirado en la cama, viendo una película, una serie, un documental, lo que sea.
Tardes de sofá, litros y tabaco.
Calidez, risas y amigos.
Noches de dar tumbos, sin rumbo y casi sin consciencia.
Más risas y gritos al cielo, sin dar importancia a las consecuencias.
Tirarte al suelo sin pensar en tener que limpiarte luego.
Colocar los auriculares en los oídos y darle al play.
Cantar alto, bien alto, y acompañado.
Observar las miradas incrédulas de la gente sin darle importancia.
Volver a casa, subir las escaleras sin caerte.
Lanzarte en el sofá o en la cama, encender la tele o poner música.
Quedarte dormido, levantarte a vomitar.
Amanecer, protegerte los ojos del sol deslumbrante.
Llenar un vaso, de algo, lo que sea.
Intentar recordar, intentar recuperar tu voz.



Abres los ojos, es un sueño. Sigo sentado en la silla, con el marcador en la pantalla parpadeando, diciéndome: "Escribe".