lunes, 18 de octubre de 2010

Hoy he tenido un sueño...

... en el que casi todo me resultaba familiar.

Era un entorno cálido, hacía frío fuera. Sentado en un comedor con una abundante comida caliente y acompañado con algunos compañeros, y una pareja. Era rubia, no recuerdo su cara, ni tampoco el porque era rubia, siempre me han gustado más las morenas. Me agarraba la mano fuertemente bajo la mesa y en ese momento no comprendía muy bien el porque.



Todo parecía normal, dentro de lo que cabe ver otra vida desde mis ojos. Recuerdo haber terminado el banquete y salir por una puerta de madera, despedirme de mi acompañante mientras mis compañeros hacían lo propio con las suyas. Bajar unas escaleras de madera, recoger un fusil de la pared y salir por un portón. Todo comenzó a tomar forma, el porque estaba ahí y el porque vestía un uniforme verde oliva.

Un vacío temporal me llevó a una trinchera, cavada en la tierra y reforzada con planchas de madera astilladas, disparos, y ruido, mucho ruido. Ver a los mismos compañeros con los que había estado cenando no se cuanto tiempo antes caer a mi lado, asomar la cabeza y disparar, no se a que, ni a quien, solo habían luces y destellos.

Despertarme de repente en mi habitación, entre el tiroteo, y recordarlo todo claro, muy claro. Aclararme la cara pensando que la vida de los sueños es mejor que la mía y dudar a la vez, si eso no fue alguna vez mi vida mientras pienso: "Joder, porque no podré quedarme allí."

Tuve ganas de escribir, hacía tiempo que no me relajaba escribir una entrada. Curiosamente, desde que me levanté, han pasado unas 15 horas y a mi me han parecido treinta minutos.

1 comentario:

Valkyrie dijo...

Ay, las rubias.

Yo, sin embargo, prefiero vivir tranquila. No me gustaría que la persona a la que cojo de la mano se fuese por ahí a vivir o morir.

Pero ya sabes, todos estamos un poco locos.
Y ya llegará.