Tirado en la cama, viendo una película, una serie, un documental, lo que sea.
Tardes de sofá, litros y tabaco.
Calidez, risas y amigos.
Noches de dar tumbos, sin rumbo y casi sin consciencia.
Más risas y gritos al cielo, sin dar importancia a las consecuencias.
Tirarte al suelo sin pensar en tener que limpiarte luego.
Colocar los auriculares en los oídos y darle al play.
Cantar alto, bien alto, y acompañado.
Observar las miradas incrédulas de la gente sin darle importancia.
Volver a casa, subir las escaleras sin caerte.
Lanzarte en el sofá o en la cama, encender la tele o poner música.
Quedarte dormido, levantarte a vomitar.
Amanecer, protegerte los ojos del sol deslumbrante.
Llenar un vaso, de algo, lo que sea.
Intentar recordar, intentar recuperar tu voz.
Abres los ojos, es un sueño. Sigo sentado en la silla, con el marcador en la pantalla parpadeando, diciéndome: "Escribe".

2 comentarios:
ya ves chaval, se echa de menos a veces :(
Se echa de menos lo que se pierde.
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