Hacía tiempo que no me pasaba, intentar dormir, acostarte con sueño, tumbarte, relajarte, cerrar los ojos... y nada. Vueltas, una detrás de otra, el sudor empieza a acumularse en el cuello y en la espalda, pero nada más. En cada giro más despejado, todo menos los pensamientos que no dejan de incordiarme, ¿no tienen otro momento?
Lo intento de nuevo, me levanto y camino un poco, me tumbo y parece que... no, tampoco. Desisto. Me siento frente al ordenador, enciendo un cigarro y escribo. Lo único que parece que me tranquiliza últimamente
La cabeza sigue dando vueltas al compás del bajo de los auriculares, música, siempre fiel cuando la he necesitado.
Un par de conversaciones esporádicas esperando que los párpados se cansen, pero parece que no hay forma, estoy cansado de estar cansado.
Y los pensamientos... ahí siguen, dando vueltas, una y otra vez a lo mismo - Estúpido - me digo a mi mismo, olvídalo al menos de momento, pero soy incapaz de controlarlos, me cago en....
Sábanas arrugadas, pies descalzos y la cabeza como un bombo.

1 comentario:
Ya sabes lo que opino de las sábanas arrugadas :)
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