A veces no estamos de humor, quizá no haya un porque, simplemente no nos apetece escuchar ni hablar con nadie. Hoy ha sido una de esas tardes.
Y parece sorprendente, como un simple recuerdo, una simple canción o una sencilla frase lo cambia todo. ¿Porque fruncir el ceño más de lo necesario? Las cejas no van a juntarse más de lo que ya están.
Por esos días en los que el mal humor nos invade y antes de que acabe, abrimos los ojos y decimos:
-"Mierda, porque desaprovechar el día con este humor"
Un sonrisa cuesta más que un ceño enfurruñado. No me gustan las cosas fáciles.

No hay comentarios:
Publicar un comentario