lunes, 12 de julio de 2010

Ojalá...

Ojalá todo fuera como lo han sido las dos últimas horas.

No, no hablo del partido. Hablo de la compañía.

Esos momentos en los que puedes dejar de pensar en los problemas del día día y disfrutar, simplemente disfrutar. Regocijarse con el viento y nada más.

Sentirte como... como nunca. Un pequeño insecto rodeado de naturaleza, sin depredadores, ni presas. Sólo tú.

De momento, me quedo con los ojos, y una sonrisa.



"Ojala estuviera entre el gatillo y el dedo, en la linea que separa el respeto del miedo."

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