Hacía tiempo que no me sentía tranquilo conmigo mismo, al menos durante un rato.
Recorrer las calles de siempre, amparado bajo la luz de las farolas.
Las cosas se ven de otro modo, diferentes al día.
Salen conversaciones, normales.
¿Que tal con esa chica?
¿Siguen tus padres igual de pesados?
....
¿Porque dejaste los estudios?
Y entonces los secretos que creías que eran tuyos, y de nadie más, salen a la luz.
Mentira, no era tan secreto.
Si ni siquiera puedo considerar mis secretos como míos, únicos y... eso, secretos. ¿Que es mío y que no?
¿Tienes idea de que paso? Entonces, ¿de que mierda hablas? ¿Porqué me juzgas?
Tengo muchas preguntas que hacer, como lo saben, quien se lo dijo. Yo no, de eso estoy seguro.
No me duele el hecho de que mi mejor amigo sepa mi más profundo secreto. Tarde o temprano, se lo hubiera confesado.
No me duele que se lo contaran para que tratara de ayudarme, eso hacen los amigos, ¿no?
Pero, después de tantos años, porque nadie se ha dignado a preguntar. A abrirme los ojos y enseñarme que ese sello que creía tener celosamente custodiado estaba realmente roto.
Ahora no es momento, pero llegarán las preguntas, quiero saber quien ha conocido lo que no se debía de haber sabido.
Calles interiores, oscuros rincones que solo sirven para "dormir, follar, jugar al ordenador", y guardar cosas.

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