El estar día si y día también.
El evitar las palabras.
El intentar demostrar a alguien ciego.
El mirar a la luna y gritarle pidiendo ayuda.
El creer que cada día es un paso y la noche son dos de retroceso.
El odiar la soledad siendo tu binomio.
El tener la opción de plantarla y no hacerlo.
El ver la tristeza en palabras.
El no saber que demonios quieres.
Las contradicciones.
El ver que mis palabras no significan nada.
En darme cuenta que el agotamiento me hace mella.
El miedo a cansarme definitivamente y olvidarlo todo.
El miedo a que, finalmente, todo se derrumbe y quede de nuevo tendido, solo y asqueado.

1 comentario:
"Porque sueño no lo estoy. Porque sueño, sueño. Porque me abandono por las noches a mis sueños antes de que me deje el día. Porque no amo. Porque me asusta amar. Ya no sueño. Ya no sueño. A ti la dama, la audaz melancolía, que con grito solitario hiendes mis carnes ofreciéndolas al tedio. Tú que atormentas mis noches cuando no sé qué camino de mi vida tomar... te he pagado cien veces mi deuda. De las brasas del ensueño sólo me quedan las cenizas de la mentira, que tú misma, me habías obligado a oír. Y la blanca plenitud, no era como el viejo interludio y sí, una morena de finos tobillos que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí, y que no me dejó más que el remordimiento de haber visto nacer la luz sobre mi soledad. E iré a descansar, con la cabeza entre dos palabras, en el valle de los avasallados." L'avalé des avales - Léolo
Buenas noches.
Aprendo.
Lo siento.
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